El juego de Baccara deriva del "Chemin de fer" (tren) o "Baccarát en Banque" (Baccara en Banca), uno de los juegos de cartas más antiguos y populares de Europa. Es un juego de límite elevado a partir del cual los casinos desarrollaron un juego para jugadores de límites inferiores denominado mini-Baccara.
Baccara es un juego muy simple. El Crupier maniobra la tirada de cartas acorde a reglas específicas y, como en la ruleta o en los dados, el jugador no debe tomar decisiones durante el juego. Las únicas dos decisiones que debe hacer un apostador, antes de que se reparta cada mano, es la selección de la posición que él considera ganará la siguiente mano y determinar el monto de la apuesta. La casa es Banca para todas las apuestas y cobra o paga en cada mano que se reparta. Sin embargo, es una buena idea estar familiarizado con las reglas, ya que acrecienta la diversión del juego y la expectativa antes de dar vuelta una carta. En síntesis, el Baccara es una de las mejores apuestas del casino para el apostador.
Objetivo:
Apostar a la mano que termine con un puntaje de 9, o lo más cercano posible.
Opciones de apuesta:
Son tres las opciones a las que puede apostar un jugador:
Punto (mano de jugador), Banca (mano de la casa) o Empate. Usted también puede apostar al Punto y Banca al mismo tiempo.
Valores de las cartas:
Ases valen uno.
2 a 9 valen el valor de la carta.
10 y figuras valen cero.
Por ejemplo:
9+7=16 La mano cuenta 6
5+5+5=15 La mano cuenta 5
10+9=19 La mano es un 9 "natural".
Rey+As+5=16 La mano cuenta 6







